Con la esperanza de que Sol no se convierta en un campamento de verano donde disfrutar siendo demócratas por unos días. Así vuelvo a casa después de otra jornada intensísima de asambleas, opiniones e intercambios.
Que hemos logrado crear una democracia real en las plazas de España es algo indudable; solo hay que acercarse para ver un pueblo en asambleas y referéndums, como debe ser una democracia. Uno siente que esta es la razón de tanta agitación y se le disparan las ideas para construir y constituir el aquí y el ahora que se demanda continuamente, levantando y moviendo las manos para decir que sí, cruzándolas para oponerse. Entonces eso que agita parece ir tomando concepto y llamarse Democracia. Tal es así que la Responsabilidad es el paso siguiente y la toma de conciencia sobre lo que se ha consensuado te exige la presencia como alguien que piensa y aporta. Eso es conciencia política, y eso es lo que se está cuajando en Sol.
Cuando debato con algún compañero el alcance de este movimiento (y lo digo aquí aprisa y corriendo sin que derive en una reflexión extendida), vengo a concluir que, aunque la importancia de sentar bases y propuestas apremia, el hecho de haber salido a la calle y demostrar que estamos aquí ya ha producido un cambio. ¿Por qué? Porque se ha conseguido que la clase gobernante no tome al pueblo como zombies que se autorregulan en el sistema de consumo, sino que comiencen a tener en cuenta que existe una conciencia política que se indigna. Que el propio pueblo no se reconozca en los zombies, tampoco.
¿Que muchos de los que van a Sol y se manifiestan no hayan pensado en política ni un día durante el año? Sí, puede ser, pero la firma de responsabilidad que han tomado al salir a la calle les obligará tácitamente a ser más político cada día, y atención, que al decir más político se genera una sombra extraña por el término, hasta tal punto está ensuciado el sistema que nos avergonzamos de ser seres políticos…
No voy a extenderme en ello aunque la propia reflexión lo reclame, solo quiero decir que lo que está ocurriendo en Sol ha demostrado como este tipo de estructura electoral que pide la opinión al pueblo cada 4 años, no funciona para esta sociedad contemporánea; que la conciencia política lleva a generar pequeñas asambleas participativas, no puede ser de otro modo; que no importa tanto quien salga en las elecciones (más allá de posturas personales, por supuesto) no nos estamos refiriendo a signos políticos, sino a funcionamiento politico-social en el que se tenga en cuenta la voz del pueblo; que ahora ya no se permitirá la toma de decisiones a la ligera, porque se teme a miles y miles de personas que se han presentado como indignadas, se teme su voz y su mera presencia y repercusión; que deben darse una serie de cambios en nuestra sociedad (tales se debaten en las asambleas).
Entonces, ¿qué hacemos con todo esto? Eso es lo que estamos y tenemos que trabajar, algo y concreto, es necesario que las propuestas que rondan de un lado a otro en las asambleas económicas, políticas, sociales, etc, diseminadas por las calles Y rayos de Sol, esas propuestas se materialicen y encontremos la forma de hacerlas llegar para que se dé el cambio. Que no quede, tengo la esperanza, en un campamento de verano.
No busquemos tanto nuevos partidos políticos* (Tere, te respondo aquí), busquemos el despertar de la conciencia política popular, de la posibilidad de otra forma de democracia participativa en la que tengamos asambleas y referéndums (desde las asambleas de barrio a las generales), el despertar de la conciencia social que el consumo y la estructura de las ciudades y las empresas nos evita, la comunicación, disminuir el poder de los políticos, la impunidad, la transparencia, osea, cambiar la realidad, que es posible, que no nos engañen y nos hagan creer lo contrario.
De este modo, cambiando la realidad se exigirá a los gobiernos (marionetas en manos de grupos financieros), que escuchen lo que quiere el pueblo más que imponer aquello que las grandes empresas dicen que quiere. Como ejemplo, una empresa muy conocida de ropa, propuso durante el día de hoy dar una donación a Democracia real ya, necesaria para el abastecimiento eléctrico. En la asamblea de esta mañana se llegó al consenso por unanimidad de que NO, así NO. ¿Por qué no se planteó hacer una donación anónima? ¿Por qué creen que van a engañarnos así? Porque así juegan, como dije en la nota anterior, “me gusta, lo estafo, me lo quedo”. Y esa, esa no es la necesidad del pueblo. Rápidamente aparecieron donaciones anónimas de placas solares y generadores.
Y estas tenemos. Lo que salga de aquí iremos creándolo y viéndolo poco a poco, pero que ya se ha producido un cambio y las conversaciones de sobremesa han salido a la calle para constituir asambleas con proposiciones, es una realidad sin políticos ni partidos. Esto es un logro inmenso, porque vivimos en un País que se incomoda cuando la gente se junta para hablar y discutir pero se enorgullece cuando llena las calles con la celebración del mundial.
Concluyo. Hoy en la asamblea un chaval se levantó y pidió que por favor el que hablaba no se dirigiera a los participantes como jóvenes. Recibió un aplauso unánime. No es una cosa de jóvenes, que quede claro, es una cosa de todos, desde el casianciano que estaba a mi lado y no dejaba de quejarse porque no oía, hasta el niño que sale en el vídeo de Pamplona. No queramos mirar para otro lado, porque esto es lo que llamamos conciencia política y lo que debemos de educar con el ejemplo, que no somos un número que vota, que somos un ser humano que piensa y actúa, salga el resultado que salga en las elecciones.
En fin, da la sensación que me he quedado a gusto, pero que va, todavía queda, y si queréis comprobarlo, coger el metro o el bus y bajaros en la plaza. Se llama Sol**, por si quedaba alguna duda.
*Ayer, mi amigo Oscar Valero comentó muy sensatamente que gente con conciencia política eran esas personas anónimas que llegaban a las alcaldías para defender que pusieran pasos de cebra delante de centros de día. Cierto. No podemos cometer el error ahora de que nosotros somos los más políticos y dignos, hay mucha gente que da su tiempo a la política y gracias a ellos hay logros. Pero no son por ellos por lo que estamos movilizándonos, sino con ellos, en muchos de los casos.
**Donde digo Sol digo todas las plazas que brillan y laten y laten...
AF-O
22 de Mayo 2011
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